Astrónomos identifican la posible “piedra de Rosetta” de las señales cósmicas
science

Astrónomos identifican la posible “piedra de Rosetta” de las señales cósmicas

Un hallazgo que podría explicar uno de los mayores enigmas de la Vía Láctea

Durante años, una serie de extrañas señales de radio detectadas en la Vía Láctea ha desconcertado a la comunidad científica internacional. Ahora, un equipo liderado por investigadores de la Universidad de Sídney asegura haber encontrado una posible explicación para estos fenómenos, conocidos como transitorios de radio de largo período, o LPT por sus siglas en inglés.

El descubrimiento, publicado en la revista Nature Astronomy, podría representar un avance clave para comprender este tipo de emisiones cósmicas, consideradas hasta ahora uno de los misterios más complejos de la astronomía moderna.

Un sistema binario extremadamente compacto

El objeto estudiado ha sido denominado ASKAP J1745−5051. Se trata de un sistema binario formado por una enana blanca —el remanente de una estrella extinguida con un tamaño similar al de la Tierra, pero con una masa comparable a la del Sol— y una pequeña enana roja cuya masa equivale aproximadamente a una décima parte de la solar.

Ambas estrellas orbitan a una distancia extremadamente reducida y completan una vuelta entera en apenas 81 minutos. Esa proximidad provoca que la intensa gravedad de la enana blanca arranque material de su compañera y lo absorba de manera constante.

Según los investigadores, este proceso genera ráfagas periódicas de ondas de radio y emisiones de rayos X que se repiten con una precisión sorprendente, como si se tratara de un faro cósmico.

La posible “piedra de Rosetta” de los fenómenos espaciales

El estudio ha despertado especial interés porque el sistema reúne, por primera vez de forma clara, varias características que hasta ahora se habían observado de manera aislada en otros transitorios de largo período.

READ  El telescopio Webb de la NASA captura la imagen más nítida de los 'pilares de la creación' jamás vista

Los científicos detectaron simultáneamente actividad magnética intensa, emisiones de radio, emisiones de rayos X, transferencia de materia entre estrellas y la presencia de una enana blanca acompañada por otra estrella en órbita.

Por ello, el equipo describe el hallazgo como una posible “piedra de Rosetta” para descifrar estos fenómenos. La comparación hace referencia a la célebre pieza arqueológica que permitió interpretar los jeroglíficos egipcios gracias a contener un mismo texto en distintos sistemas de escritura.

En este caso, el sistema ASKAP J1745−5051 podría ayudar a interpretar otras señales similares detectadas en diferentes regiones de la galaxia.

Un misterio que llevaba años sin explicación

Desde 2022, los astrónomos habían identificado apenas una docena de estos transitorios de radio de largo período. Las señales llamaban la atención por su comportamiento inusual: demasiado lentas para encajar con los púlsares tradicionales y demasiado regulares para considerarse simples interferencias o ruido espacial.

Hasta ahora, la teoría más aceptada apuntaba a que podían originarse en estrellas de neutrones en rotación. Sin embargo, esa hipótesis presentaba un problema importante.

Los modelos físicos indican que una estrella de neutrones que gira tan lentamente no debería ser capaz de producir emisiones de radio de esa intensidad. El nuevo descubrimiento fortalece, por tanto, una explicación alternativa basada en sistemas binarios con enanas blancas en proceso de acreción, conocidos en astronomía como variables cataclísmicas.

Cómo se producen las señales de radio y los rayos X

Las observaciones realizadas con distintos telescopios permitieron reconstruir el posible mecanismo responsable de estas emisiones.

Por un lado, el telescopio óptico SOAR confirmó la naturaleza binaria del sistema. Además, el observatorio Swift de la NASA y el satélite Einstein Probe detectaron emisiones de rayos X, mientras que el radiotelescopio ASKAP, situado en Australia Occidental y operado por la organización científica australiana CSIRO, registró con precisión los pulsos de radio.

READ  Un extraño cometa verde pasó por la Tierra esta semana

Un fenómeno en dos etapas

Los investigadores plantean que el fenómeno ocurre en dos fases principales.

Primero, el material arrancado de la enana roja cae sobre la superficie de la enana blanca y alcanza temperaturas de millones de grados, generando así los rayos X.

Después, la interacción entre los potentes campos magnéticos de ambas estrellas acelera partículas cargadas que producen los pulsos de radio detectados desde la Tierra.

Los científicos destacan que dichos campos magnéticos serían miles de veces más intensos que los utilizados en equipos médicos de resonancia magnética.

Otro detalle relevante es que las emisiones de radio y los rayos X no alcanzan su máxima intensidad al mismo tiempo, lo que sugiere que se originan en regiones diferentes dentro del sistema.

Una distancia todavía incierta

A pesar de los avances logrados, los astrónomos aún no han podido determinar con precisión la distancia exacta del objeto respecto a la Tierra.

Las estimaciones actuales sitúan el sistema entre 1.300 y 30.000 años luz, una diferencia enorme que refleja las dificultades técnicas que todavía existen para medir este tipo de fenómenos en la galaxia.

Nuevas preguntas sobre el origen de estos fenómenos

La astrofísica Tara Murphy, también integrante de la Universidad de Sídney, señaló que algunos objetos similares ya habían sido vinculados anteriormente con sistemas binarios, aunque este sería el primero en el que se observa de manera clara tanto a las estrellas como el proceso de acreción en funcionamiento.

El equipo internacional, integrado por científicos de Australia, Estados Unidos, China, Canadá, España e Israel, continuará ahora las observaciones utilizando distintos tipos de telescopios y longitudes de onda.

READ  Nuevo avance láser para ondas gravitacionales pondrá a prueba los límites fundamentales de la relatividad general

La gran incógnita sigue siendo si todos los transitorios de largo período tienen el mismo origen o si existen varios mecanismos físicos capaces de producir señales similares.

“Cada nuevo descubrimiento nos ayuda a completar el panorama general”, afirmó el astrofísico Kovi Rose. “Apenas estamos empezando a comprender esta nueva clase de fenómenos cósmicos”.

DEJA UNA RESPUESTA

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

"Fan web incurable. Entusiasta de la comida típica. Experto en twitter galardonado. Tvaholic".